Bolivia logra la primera certificación FSC de áreas protegidas en Latinoamérica.
A través de un riguroso proceso de validación de los estándares internacionales FSC, Bolivia ha logrado posicionar a sus ecosistemas en el mapa global de la sostenibilidad. Este hito no solo asegura la protección técnica de más de 260 mil hectáreas de biodiversidad en Roboré, sino que también establece un nuevo desafío para la gestión de reservas naturales en toda la región.
En un hito sin precedentes para la conservación ambiental en Latinoamérica, la Unidad de Conservación del Patrimonio Natural (UCPN) - Refugio de Vida Silvestre Departamental (RVSD) Tucabaca alcanzó la certificación del Forest Stewardship Council® (FSC®). Con este logro, Bolivia se posicionó como el primer país de Latinoamérica en certificar su plan de manejo y sus servicios ecosistémicos bajo estos exigentes estándares internacionales.

El proceso validó la gestión sostenible de 262.305 hectáreas de bosques en excelente estado de conservación ubicadas en el municipio de Roboré, Santa Cruz. Esta certificación no solo reconoce el manejo responsable de los recursos naturales, sino que también la verificación de los impactos generados por sus servicios ecosistémicos como el almacenamiento de carbono, la regulación hídrica, conservación de suelo, calidad de aire y la preservación de valores culturales.
"Tucabaca Guardián del Agua" con reconocimiento mundial
Durante el acto oficial, el Gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, destacó que este logro es el resultado de la planificación y amor por la naturaleza. "La entrega del certificado FSC es la confirmación de que en Santa Cruz sabemos producir, conservar y desarrollarnos de manera responsable. Tucabaca se convierte hoy en un ejemplo de desarrollo sostenible para Bolivia y el mundo", afirmó la autoridad departamental.

Por su parte, el Viceministro de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambio Climático y de Gestión y Desarrollo Forestal, Jorge Ernesto Ávila Antelo, transmitió el respaldo del Presidente del Estado, Rodrigo Paz, y del Ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, José Fernando Romero Pinto. "Este es un logro de orgullo nacional. Es una estrategia de protección frente a amenazas como la deforestación, que beneficia a la humanidad entera al resguardar un área extraordinariamente valiosa", señaló el Viceministro.

Datos técnicos: El corazón biológico de la Chiquitanía
La certificación FSC ratificó la importancia de Tucabaca mediante indicadores que la consolidan como un pilar de estabilidad climática e hídrica. La reserva protege un almacenamiento de 12.884.088,88 toneladas de carbono, contribuyendo directamente a la mitigación del cambio climático global, mientras que su excelente estado de conservación, con un 94.5% de su superficie total de cobertura boscosa natural, garantiza la salud de 45 ríos y 30 quebradas principales que abastecen de agua a la región.
Asimismo, el estándar internacional asegura la protección de un ecosistema único que alberga más de 1.198 especies de plantas y fauna clave del Bosque Seco Chiquitano y el Cerrado. Esta validación trasciende lo ambiental al integrar la salvaguarda de sitios arqueológicos y el respeto a los valores culturales ancestrales de las comunidades indígenas chiquitanas, armonizando la biodiversidad con el patrimonio histórico del área.
Alianza por la vida
El éxito de este proceso de ocho meses fue fruto de una coordinación estrecha entre el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, el Gobierno Autónomo Municipal de Roboré y el Comité de Gestión, y el patrocinio de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) y la asistencia técnica de Consejo Boliviano de Certificación Forestal Voluntario (CFV/FSC) Bolivia.
Orlando Melgarejo, Presidente del Directorio de CFV/FSC Bolivia, subrayó que esta certificación demuestra la viabilidad de la conservación natural, mientras que María Luisa Salvatierra, Directora Ejecutiva de la misma institución, enfatizó que proteger Tucabaca es "proteger la vida y un símbolo de esperanza frente a la crisis climática".

Con este sello de calidad internacional, la UCPN - RSVD Tucabaca no solo asegura su conservación para las futuras generaciones, sino que se abre a nuevas oportunidades de financiamiento climático y posiciona a Bolivia como líder regional en gestión forestal responsable.
